sábado, 29 de abril de 2017

LUNA CRECIENTE (28-04-2017)

Fotografía de Irene Rodríguez
La luna ha comenzado a crecer. El cuarto creciente es todavía muy pequeño, ideal para observar los accidentes del lado oriental que comienzan a destacarse en el terminador —zona del disco lunar que constituye la frontera entre la parte iluminada y la que permanece en la oscuridad—, gracias al cual distinguimos el relieve.

La Luna se encuentra separada del Sol unos 25º —un palmo, aproximadamente, con el brazo extendido—. En esta segunda noche de crecimiento lunar se perciben bien los cráteres Langrenus y Petavius más el borde del Mare Crisium. Debajo, aparece Aldebarán, la estrella alfa de Tauro.

Langrenus recibe ese nombre en recuerdo de Michel Florent van Langren (1598-1675), el primer astrónomo en dibujar un mapa de nuestro satélite. El cráter es un cráter de impacto. Tiene una profundidad de 2,7 km y un diámetro de 132 km.

Petavius es otro cráter de impacto y mayor que el anterior: 3,4 km de profundidad y 177 km de diámetro. Su nombre es recuerdo de Denis Pétau (1583-1652), jesuita francés, muy famoso en su época. Llegó a ser cardenal. 

Aldebarán es la estrella más brillante de la constelación de Tauro y la 13ª del cielo nocturno. Es una estrella gigante naranja, con un radio 44 veces mayor que el del Sol. Está situada a 65 años luz. su nombre viene del árabe y significa "la que sigue" —se supone que a las Pléyades—.

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