sábado, 8 de julio de 2017

MAMAN, Louise Bourgeois

Mamá. Louise Bourgeois. Fuente: rtve
Quien suela pasear por la orilla izquierda del Nervión, en Bilbao, o quien haya visitado el Museo Guggenheim de la misma ciudad, conocerá esa gigantesca araña dentro de cuyas patas miles de personas se han fotografiado. Muchas de ellas sabrán que es obra de la artista Louise Bourgeois, pero seguramente muchas menos conocerán el título, Mamam (Mamá) y aún menos el porqué del mismo.

Esta araña monumental e inquietante, instalada por primera vez en la Tate Modern, encuentra su explicación en las palabras de la propia artista: 

La Araña es una oda a mi madre. Ella era mi mejor amiga. Como una araña, mi madre era tejedora. Mi familia estaba en el negocio de restauración de tapices, y mi madre estaba a cargo del taller. Igual que las arañas, mi madre era muy astuta. Las arañas son presencias agradables que comen mosquitos. Sabemos que los mosquitos esparcen enfermedades y por lo tanto, no son bienvenidos. Entonces, las arañas son proactivas y de mucha ayuda, justo como lo era mi madre (Tate Modern).

Estamos, por tanto, ante una obra fuertemente simbólica, que trata de reflejar la ambivalencia que supuso la figura materna para la artista. Por un lado, maternal, acogedora, profundamente doméstica y familiar; por otro, oscura y amenazante, aunque esto no lo diga en la cita anterior. Refugio y prisión al mismo tiempo, tal y como podemos llegar a sentir en muchas ocasiones a las madres o, al menos, a algunas madres. 

Fuente; Deborah García Bello
La obra supera los nueve metros de altura. Está realizada en bronce, acero inoxidable, nitrato de plata para recubrir algunas zonas y mármol para confeccionar los huevos que pueden verse dentro de la malla si nos situamos debajo de la escultura. 

En el vídeo de la Tate podéis apreciar la complejidad que supone montar una obra de semejante tamaño.



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